Hacer la Ciudad con el Puerto: “Lograr un carácter mixto duradero supone tener una visión estratégica común”

Publicado por  10 diciembre, 2015 4:54 pm Deja tus comentarios

Philippe Matthis-vignette_dd_2015decEntrevista: Philippe Matthis, Presidente de la AIVP, Director General Adjunto del Puerto de Bruselas

La AIVP ha publicado en Junio su Guía de Buenas Practicas llamada “Hacer la Ciudad con el Puerto”. Desde ese momento, fue objeto de numerosas solicitudes. Nos ha parecido oportuno regresar a algunos desafíos presentes en esta guía y discutirles con el Presidente de la AIVP.

AIVP – En nuestros días, la relación entre puertos y ciudades es un poco peculiar: por un lado, es preciso que los puertos sean competitivos si quieren beneficiar a las ciudades, pero, por otro lado, mientras estos beneficios se producen a nivel supra-regional o nacional, los impactos negativos generados por el puerto – ruido, contaminación del aire, congestión del tráfico – son locales. ¿Qué pueden hacer las autoridades locales para resolver este desfase? ¿Qué disposiciones concretas se han adoptado en su ciudad portuaria?

Philippe Matthis – Hay 3 áreas de acción posibles y complementarias: reducir los daños y fomentar medios de transporte y modos de producción no contaminantes (puerto ciudadano), reforzar el vínculo entre las empresas y los habitantes (puerto urbano) y lograr una mejor adecuación entre las actividades portuarias y el tejido económico local (puerto emprendedor).
Desde hace varios años, la autoridad portuaria sensibiliza a las empresas para instaurar medidas de reducción de las molestias, con el fin de reducir el impacto ambiental de la contaminación sonora y atmosférica causada por la presencia de un puerto en un área urbana: modificación de los horarios de operación, riego automático de la arena almacenada, limitación de la altura de almacenamiento, tráfico interno de los camiones…). Las empresas de Bruselas, conscientes de encontrarse en un medio urbano, tienen muy buena voluntad en esta materia, principalmente las plantas de cemento situadas en el centro de la ciudad, la mayoría de las cuales ya ha obtenido certificaciones ISO de calidad ambiental.
En cuanto a las incidencias en materia de movilidad, el puerto es considerado una ventaja para la Región de Bruselas-Capital, gracias al uso de la vía navegable como medio de transporte y la fuerte participación de las empresas portuarias en la economía de Bruselas: una parte muy importante de las mercancías que son tratadas aquí se destinan al consumo de Bruselas: es el caso en particular de los materiales de construcción, los hidrocarburos… Aún cuando parte del transporte inducido por el puerto necesita utilizar la carretera para llegar a su destino final (operaciones que se realizan antes y después del transporte marítimo), esto solo atañe a un tramo muy menor del trayecto total y permite aliviar la circulación vial en Bruselas.
Por último, es importante también mantener una buena comunicación con los residentes en las cercanías, tanto para explicar las actividades de las empresas portuarias y su papel en la vida económica y social de la ciudad, como para mantener un diálogo empresas/residentes encaminado a la resolución de los problemas.

AIVP – Los tres principales aspectos determinantes para la competitividad de un puerto son un territorio marítimo amplio, operaciones portuarias eficaces y un hinterland provisto de conexiones sólidas. Según usted, ¿cuáles son los tres factores más importantes que conducen al éxito o al fracaso de una ciudad / puerto?

Philippe Matthis – Sólo es posible aceptar un puerto en el corazón de la ciudad si se puede demostrar su utilidad en este lugar. Por lo tanto, debe:
1) Responder a una necesidad económica de la ciudad: hoy en día, las actividades portuarias “intramuros” están ligadas a las funciones de consumo urbano: suministro de las actividades productivas (p. ej. sector de la construcción) y comerciales (gasolineras, comerciantes…), evacuación de los residuos de este consumo (chatarra, escombros de la construcción, desechos clasificados,…), con o sin tratamiento previo. Esta última industria tiene gran importancia, pues permite que la ciudad recree “materias primas secundarias”, el llamado “urban mining”, y que el puerto equilibre así sus flujos de mercancías.
Además de los tráficos tradicionalmente fluviales que son las cargas a granel, los puertos urbanos también deben equiparse para tratar los nuevos tipos de mercancías que constituyen parte importante de los consumos urbanos: contenedores, paletas, transporte de carga rodada…
2) Hacerlo de la manera más duradera posible: gracias a la vía navegable, naturalmente, pero también mediante la promoción de los vehículos “limpios”: furgonetas y camiones eléctricos, CNG o Euro 5/6, transporte ferroviario, centros de distribución urbana,…
3) Integrarse a iniciativas cercanas a los ciudadanos, que redescubren así el uso de las vías navegables y de las infraestructuras portuarias. Ya sea mediante actividades recreativas (deportes náuticos, eventos…) o a través del la contribución del puerto a la creación de empleos para las poblaciones locales, el Puerto de Bruselas participa activamente en la formación y la oferta de trabajo a los habitantes de Bruselas en empresas portuarias.
Lo anterior no es limitante: al igual que los puertos marítimos, los puertos interiores sólo pueden existir si gozan de las ventajas necesarias para atraer actividades portuarias: buena accesibilidad fluvial, ferroviaria y vial, servicios aduaneros y logísticos eficientes, superficies disponibles de calidad,…

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AIVP – El apoyo de la población es fundamental para permitir que los puertos mantengan su “licence to operate”. Lo que distingue una ciudad portuaria próspera de otra es este sentimiento de pertenencia y de orgullo que siente la población hacia su puerto. En su opinión, ¿Qué habría que hacer para reforzar este sentimiento?

Philippe Matthis – Una de las medidas que debemos adoptar para una mejor integración del puerto en la ciudad consiste justamente en lograr que los habitantes descubran o redescubran el puerto. Y, por lo tanto, abrir el puerto a los habitantes, lo que puede traducirse en desarrollos dedicados a ellos (áreas de descanso al borde del agua, instalaciones relacionadas con la navegación deportiva y los deportes, paseos en los muelles…) o incluso eventos para el “público masivo”, durante los cuales los habitantes tienen la ocasión de aprovechar los muelles y el ambiente portuario. Las jornadas de puertas abiertas tambien deben desempeñar su papel.

AIVP – Numerosos puertos implementan estrategias de comunicación para informar a los ciudadanos y mejorar su imagen al abrir el puerto al público. Los Port Centers son uno de los mejores ejemplos de estas nuevas estrategias de comunicaciones mucho más proactivas. Amberes, Génova, Rotterdam… Varios puertos importantes poseen su propio Port Center que difunde información sobre sus actividades, las de sus zonas industriales, etc. ¿Son realmente la clave para que la población mejore la percepción del puerto? ¿Tiene otros ejemplos de buenas prácticas en la materia que nos pueda entregar de su comunidad?

Philippe Matthis – Estos “port centers” son fundamentales para la aceptación de las actividades portuarias, muchas veces ignoradas o incomprendidas, por los habitantes y los entes locales. Son un lugar permanente de intercambios, de conocimientos, pero también de experiencias, un lugar de diálogo entre el Puerto y la Ciudad. Como complemento, eventos más festivos pueden atraer también al público hacia infraestructuras portuarias habitualmente poco frecuentadas. Es lo que hacemos en Bruselas con la “Fiesta del Puerto” complementada con una presencia durante los eventos regionales tales como “Bruxelles-Les-Bains”.
Pero hoy, Bruselas va a ir aún más lejos con su Plan Canal elaborado por Alexandre Chemetoff. Optó por introducir el carácter mixto en el corazón de las zonas portuarias, “dando a conocer” las actividades portuarias existentes, para que la ciudad y sus habitantes recobren este aspecto oculto del “metabolismo urbano”. Para que la ciudad conozca su puerto y esté orgullosa de él, para que las actividades portuarias sigan haciéndola vivir día a día.

AIVP – Muchas veces, se ha relacionado el desarrollo de las interfaces ciudad-puerto con la rehabilitación de antiguas zonas portuarias. ¿Pero es posible implementar la transformación de las interfaces ciudad / puerto sin afectar su patrimonio o, en mayor medida, su identidad cultural? ¿De qué manera?

Philippe Matthis – En efecto, es importante mantener la identidad portuaria de estas zonas. El papel de las autoridades es significativo en esta materia, por ejemplo en el marco de estudios relativos a la realización de un proyecto, o aún más adelante, en el marco de la emisión de licencias, para preservar al máximo los elementos del patrimonio portuario. Se puede ir desde la preservación de un edificio emblemático hasta la preservación de un pequeño hangar, o incluso la preservación y la valoración de objetos, tales como las grúas antiguas.
Esta política de preservación del patrimonio portuario está en práctica desde hace tiempo en Bruselas, tal como lo demuestran los ejemplos de la guía de buenas prácticas de la AIVP (en donde el ejemplo más notable de reconversión de antiguas infraestructuras portuarias es el antiguo complejo de bodegas de Tour & Taxis).

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AIVP – Y, para terminar, si debiera mencionar algunos puntos clave para lograr un carácter mixto sostenible de las funciones urbanas y portuarias, ¿cuáles serían?

Philippe Matthis – Lograr un carácter mixto duradero supone tener una visión común del desarrollo de las zonas portuarias y de su medio ambiente entre todos los actores: autoridad portuaria, entes locales y supralocales, actores económicos privados, representantes de la sociedad civil y vecinos. Esta visión estratégica compartida se obtiene gracias a una concertación previa, que puede demorar bastante en su puesta en práctica, pero que ofrece al final una mejor oportunidad de éxito en los diferentes proyectos, y en los mejores plazos.
De hecho, este trabajo de concertación consiste primero en reunir a los diversos actores de la ciudad/puerto, permitirles intercambiar sus respectivos puntos de vista y sus proyectos, para que estos se construyan en torno a una reflexión común: integrar las objeciones, las observaciones, las sugerencias a medida que avanza la concepción de los proyectos, en vez de aplicar una lógica de confrontación dañina para todos. En materia portuaria y en otras, todavía existen demasiados proyectos detenidos en la etapa de la consulta pública, y es la constatación de un fracaso objetivo para todos. Este trabajo de concertación puede ser dirigido por un actor independiente, una suerte de interfaz, de facilitador, entre las partes interesadas.

guide_bonnes_pratiques_2015_couv_es“Hacer la Ciudad con el Puerto”, Guía de Buenas Prácticas de la AIVP

 

 

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Ver también:
– Masterplan du Port de Bruxelles à l’horizon 2030
Puerto de Bruselas

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