Ventspils se basa en su puerto y zona franca para dominar la economía letona, ostentando una cierta riqueza.

Después de la adhesión del país a la UE en 2002, el puerto perdió el 50% de su tráfico debido a la decisión de Rusia de interrumpir sus exportaciones de petróleo. Sin embargo, el alcalde respondió con la creación de una zona franca y un amplio programa de infraestructuras. 15 anos después, las exportaciones de productos industriales se han multiplicado por… ¡40! Se crearon centros de formación y el Ayuntamiento también apuesta por la inmigración. A nivel internacional, Ventspils se sitúa ya entre las ciudades más atractivas para invertir.

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