El puerto de Esbjerg (Dinamarca), en colaboración con ECOncrete, utiliza los sedimentos procedentes del dragado para construir infraestructuras portuarias de nueva generación. Los sedimentos así recogidos se incorporan a la fabricación de bloques de hormigón «Coastalock». Estos dispositivos favorecen el desarrollo de la biodiversidad marina gracias a la incorporación de aditivos específicos en el hormigón, con el fin de optimizar las condiciones que permiten que la vida marina se asiente y crezca. Las primeras unidades Coastablock se han instalado recientemente en el emplazamiento de Nordsøka. En el futuro se instalarán varios cientos de unidades, que pasarán a formar parte integrante de la infraestructura del puerto.