El 25 de marzo de 2026, el municipio de Lisboa (Portugal), en colaboración con la protección civil, llevó a cabo el ejercicio «LisbonWave2026» en la zona ribereña de la capital portuguesa. Entre las 10:30 y las 12:00, cuatro sirenas de alarma sonaron en sectores expuestos, entre ellos la Praça do Império y la Doca de Alcântara, acompañadas de mensajes de voz en portugués y en inglés que invitaban a la población a ponerse a salvo. Este ejercicio tiene como objetivo preparar a residentes y turistas frente al riesgo sísmico y de tsunami que amenaza a Lisboa, cuya historia ya está fuertemente marcada por este tipo de catástrofes. De aquí a 2029, la red debería ampliarse a diez sirenas para cubrir todo el frente marítimo.