Desafío(s)

Recomendación(es)

Combinar infraestructuras y funciones naturales

Las ciudades portuarias se implantaron inicialmente en emplazamientos comercialmente estratégicos sin tomar en cuenta la problemática ambiental. Si bien generan numerosos debates, los estudios sobre el cambio climático y la elevación del nivel del mar han dejado en evidencia la vulnerabilidad de las zonas costeras y de numerosas ciudades portuarias del mundo entero. Particularmente expuestos, los espacios de frente costero y las interfaces ciudad/puerto también pueden ser los laboratorios para crear estrategias de resiliencia que se inspiran en las funciones naturales.

Buena práctica

El Puerto de San Diego publicó en 2019 el Informe de evaluación de vulnerabilidad al aumento del nivel del mar y de resiliencia costera. Además de evaluar el impacto del aumento del nivel del mar en la región costera, también presenta la planificación de la adaptación y la implementación de la estrategia. Entre las diferentes medidas, el puerto de San Diego decidió instalar 72 piscinas de mareas ECOncrete para proporcionar protección ecológica y estabilizar la costa, al mismo tiempo que contribuye a la regeneración del ecosistema local. El material innovador está hecho con una mezcla de hormigón bajo en carbono, combinado con aditivos bio-potenciadores, contribuyendo a reducir la huella ecológica del puerto, al tiempo que garantiza la protección de la costa. Al mismo tiempo, estas piscinas serán visibles para los visitantes que podrán obervar la vida marina que habitará la nueva estructura. El proyecto es un piloto de tres años y es la octava iniciativa de la incubadora de economía azul del puerto, que respalda negocios innovadores que benefician a toda la comunidad de la ciudad portuaria.

Port of San Diego and ECOncrete ;  Coastal Resilience Report

En imágenes